Agencia de viajesViajar es un placer y una pasión para muchos. Pero hasta hace relativamente poco, hacia la segunda mitad del pasado siglo, era también un lujo al alcance de muy pocos. Hoy en día la situación ha cambiado y, afortunadamente, son muchas las personas que pueden permitirse viajar de vez en cuando. Con este panorama favorable al sector turístico, puede ser una buena idea trabajar o, por qué no, montar una agencia de viajes.

Para abrir una agencia de viajes en Argentina, el interesado ha de inscribirse en la Secretaría de Turismo. El siguiente paso es conseguir una licencia habilitante, que tendrá que solicitar el titular de la agencia de viajes para poder abrir el negocio. En Internet se pueden consultar los pasos a dar para conseguir dicha licencia.

Una vez adquiridos los permisos necesarios para abrir nuestra agencia de viajes, debemos saber si nos enfocaremos en el turismo local o si también queremos especializarnos en viajes fuera del país. Es muy importante conocer bien la zona o zonas que vamos a ofrecer como destinos turísticos ya que, cuanta más información de primera mano tengamos del lugar en cuestión, más confianza transmitiremos al cliente y más posibilidades tendremos de conseguir una clientela fiel para nuestra agencia de viajes.

También es importante que tengamos claro qué tipo de agencia de viajes queremos abrir. Por ejemplo, existen las agencias de viajes mayoristas, que son aquellas que organizan y elaboran viajes y servicios relacionados con el turismo para venderlos a las agencias de viajes minoristas, las que acaban comercializando el producto ofreciéndoselo directamente a los viajeros.

Cuando tengamos claro qué tipo de agencia de viajes queremos abrir, si nos dedicaremos más al turismo local o extranjero y consigamos los permisos necesarios, ya solo nos queda mantener la ilusión, el esfuerzo y una buena gestión para que el negocio salga adelante. Sentir pasión por los viajes nos será de gran ayuda, ya que el trabajo principal de la agencia de viajes es asesorar, informar a los viajeros de la oferta de destinos, las formas de viajar, los servicios que pueden encontrarse una vez en el lugar deseado y, sobre todo, ser capaz de ofrecer la mejor información para cada caso concreto. No buscará el mismo tipo de experiencia una familia con hijos pequeños que una pareja de jóvenes en busca de aventuras, por ejemplo, aunque el destino sea el mismo.

Una agencia de viajes es también un ente intermediario entre el turista y los proveedores de productos turísticos. Es decir, la agencia de viajes contacta con otras empresas para reservar los billetes de los medios de transporte, habitaciones de hotel, apartamentos, entradas a museos y espectáculos… y, a cambio, cobra una comisión del proveedor. Además, puede también crear y comercializar sus propios productos, paquetes turísticos, itinerarios o actividades. Para ello será necesaria la investigación constante para conocer las novedades de la demanda y también creatividad para adelantarse a los deseos de los viajeros. Es un esfuerzo extra pero será, posiblemente, el que marque la diferencia entre nuestra agencia de viajes y las demás. Algo muy importante hoy en día, ya que son muchos los turistas que prescinden de las agencias de viaje y organizan sus propios viajes a través de Internet, así que es cada vez más necesario crear nuevos reclamos para aumentar la clientela.

 

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