Quieres ganarte la vida sin tener que depender de un contrato laboral, de una llamada, de que se acuerden de ti, de recortes, de multitud de variables que no dependen de ti. Entonces, lo mejor es que te decidas a abrir un negocio. Si has tomado la decisión, perfecto, pon todo de tu parte y las posibilidades de éxito aumentarán cuanto mayores sean tus ganas, tu ilusión y tu esfuerzo.
Pero no te precipites. Abrir un negocio es posible, pero no una tarea fácil, sencilla ni rápida. No creas que existe una varita mágica con la que hacer que todo empiece a rodar en poco tiempo. Ármate de valor, de paciencia y de ingenio para que abrir un negocio acabe siendo una idea que llegue a buen puerto. No tengas prisa. Para abrir un negocio, la base es desarrollar una buena idea. Tómate tu tiempo para encontrarla. Plantéate qué quieres ofrecer, teniendo en cuenta que es importante que te busques un hueco en el mercado, ya sea llenando un vacío, es decir, creando un producto o servicio nuevo, o entrando en algún sector del mercado poco desarrollado. Abrir un negocio es una idea de muchos, por lo tanto, es básico que sepas hacer del tuyo un negocio diferente. Para que sea más fácil seguir adelante con el proyecto y superar todos los obstáculos que se vayan presentando por el camino, es también muy importante que la idea que te lleve a abrir un negocio esté relacionada con un trabajo que te llene y te satisfaga. Si lo haces con ganas, todo será más fácil, ya que no hay que olvidar que abrir un negocio requiere una dedicación exclusiva.
Antes de hacerlo realidad, y cuando ya tengas la idea, evalúa todos los pros y contras de cada tipo de negocio y plantéate si prefieres abrir un negocio en un espacio físico, por Internet, que sea algo nuevo, una franquicia… Una vez más, la paciencia y el no querer tener prisa son fundamentales para construir unos pilares fuertes sobre los que se sustente nuestro negocio.
A la hora de abrir un negocio, preocúpate sobre todo por la calidad de tu servicio o producto. Quizá la calidad aumente el coste y, en consecuencia, el precio final que el cliente deba pagar, pero a la larga, los clientes preferirán una mayor calidad aunque salga algo más cara. Y si tu negocio empieza a tener un volumen importante de clientes, puede llegar el momento en el que incluso puedas bajar un poco los precios y conseguir calidad a precios competentes.
Ya tienes claro que quieres un abrir un negocio. La idea, el tipo de negocio, el mercado potencial y el producto que quieres ofrecer. Ahora, llénate de paciencia una vez más para conseguir todas las licencias que te permitirán poner en marcha tu negocio. En Argentina se necesita un promedio de quince trámites para abrir un negocio que suponen, de media, unos 32 días. Por supuesto, estas cifras pueden ampliarse y acabar necesitando más tiempo del pensado para abrir un negocio. No desesperes y mantén la calma hasta que lo consigas. Al final podrás abrir un negocio y el esfuerzo habrá valido la pena.

